martes, 22 de abril de 2014

No existen gafas autograduables



Hasta ahora, cuando nos variaba nuestra graduación debíamos acudir a la óptica y cambiar nuestros lentes por otros nuevos. Ningún lente óptico podía retocarse para poder aumentar o disminuir la graduación dióptrica.

Pero gracias a Natural Optics esto podría ser cosa del pasado. Este grupo de ópticas va a introducir en España un tipo de gafa muy original. Se trata de la marca “Adlens”, unas monturas provenientes de EEUU y que pueden auto-graduarse gracias a un original sistema.

¿Estaremos ante el final de las gafas que conocemos actualmente?

Si queréis conocer la opinión de un profesional sobre este tipo de monturas seguir leyendo.


Las monturas autograduables “Adlens” llevan desde el año 2005 dando solución a todos aquellos pacientes que tienen continuos cambios de graduación. Gracias a su posibilidad de cambiar la graduación dióptrica de los lentes, este tipo de gafas se adaptan perfectamente a las personas con presbicia o a los miopes jóvenes que varían con frecuencia su graduación.



Una de las cosas más curiosas de este tipo de monturas es la forma en la que consiguen variar la potencia dióptrica de las lentes. Existen tres modos de hacerlo, cada uno de los cuales se comercializa en distintas líneas de monturas.

Por un lado está el sistema llamado “Álvarez Lens Technology”. Se trata de un sistema de dos lentes de policarbonato talladas de una manera muy particular, en forma de onda. Ambas lentes se pueden desplazar mediante un tornillo giratorio, abarcando, en sus múltiples combinaciones, desde graduaciones de miopía de hasta -6.00 Dp. y graduaciones de hipermetropía de hasta +3.50 Dp. Por tanto, como podemos imaginar, cubre un amplísimo espectro de graduaciones que suelen ser las más habituales.

El otro sistema se denomina “Fluid-Injection” y consiste en la existencia de una membrana elástica que modifica su curvatura según el fluido que le inyectemos. En este caso, el rango de potencias dióptricas que cubre es algo menor, entre -4.50 Dp. y +3.50 Dp.



El último y más novedoso sistema es el llamado “Variable Power Optics”, en el cual, mediante el giro de un dial podemos variar la graduación fácilmente. Su rango de potencias abarca de -6.00 Dp. a +3.50 Dp. Y como están pensadas especialmente para personas présbitas incorporan una adición de hasta +2.50 Dp. Según el fabricante son el sustituto de los progresivos, pues gracias a su original tecnología de fabricación, estos lentes pueden enfocar, con un simple giro del dial, a distintas distancias. Por tanto, los usuarios podrán ver de lejos, a distancias intermedias y a distancias próximas de una manera cómoda y muy sencilla. Aquí tenéis un pequeño vídeo donde se muestra su utilización: 



El primer sistema lo vamos a encontrar en su línea de monturas llamada “Adlens Adjustables” y “Emergensee”, mientras que el segundo se fabrica para las líneas “John Lennon” y “Hemisferio”. Podéis descubrir toda la línea de sus modelos en su página Web (www.adlens.com). Personalmente me gustan los modelos “John Lennon” y “Hemisferio” por su originalidad y diseño, mientras que los otros dos me parecen algo más aparatosos.

El último sistema lo encontraremos en la línea de monturas llamada “Adlens Focuss” cuyo diseño es muy elegante y actual. Es más, externamente pasaría por una gafa corriente. La ventaja principal que pueden ofrecer estas monturas respecto a las de los progresivos tradicionales es la ausencia de distorsiones laterales, tan típicas en los diseños de lentes progresivas. En este tipo de gafas todo el lente se utiliza para la distancia que elijamos, por lo que nuestro campo visual es el más amplio posible.

No puedo daros información de los precios con los que estas gafas se comercializarán en nuestro país, aunque a modo orientativo, en EEUU las monturas “Adlens Adjustables” cuestan en torno a 59 dólares, y las “John Lennon” entre 125 y 199 dólares.

Una vez vista la información principal del producto os voy a dar mi opinión profesional sobre él. En primer lugar debo deciros que observo tanto ventajas como inconvenientes importantes.

VENTAJAS

1.     La posibilidad de utilizar una gafa que posea distintas graduaciones es realmente interesante para personas cuya graduación es muy variable.

Por ejemplo, los présbitas que tienen una alta demanda en cerca suelen cambiar sus gafas en torno al año y medio, pues pequeñas variaciones de graduación son acusadas rápidamente. Con este tipo de monturas, un simple ajuste en los lentes les serviría para acoplar su nueva graduación y seguir utilizando la misma montura por más tiempo.

Igualmente, los miopes jóvenes, cuya graduación puede variar cada año, debido al crecimiento y a sus altas demandas visuales en cerca, podrían alargar la vida de sus monturas notablemente gracias a este sistema.

2.     Variar la graduación de los lentes según la distancia de trabajo seria beneficioso para ciertos problemas visuales.

Existen graduaciones media-alta de miopías que requieren una gradación para ver distancias lejanas y otra distinta para distancias cortas, como ordenador y lectura. Igualmente, en ciertas terapias de control de miopía se necesita utilizar gafas de distintas graduaciones según la tarea desempeñada.

3.     En países subdesarrollados este tipo de monturas pueden solucionar multitud de problemas visuales.

Una de las cosas que más me gustaron de este tipo de fabricantes es su colaboración con los países subdesarrollados. En la línea de gafas “John Lennon”, por cada una comprada se dona otra a países como Ruanda, donde las necesidades visuales de la población están muy descuidadas. Con una sola montura de este tipo se pueden compensar gran cantidad de problemas visuales y es mucho más práctico llevar una montura de este tipo que llevar monturas con lentes monofocales tradicionales, donde encontrar la graduación necesaria es mucho más complicada.

INCONVENIENTES

1.     La graduación se ajusta por medio del ensayo prueba-error.

Si graduar la vista fuera tan sencillo como colocar lentes delante del ojo y escoger con la que vemos mejor estas gafas serían la mejor solución posible. Pero la realidad es mucho más complicada. O que se lo digan a todos esos universitarios que tienen varias asignaturas en la carrera de Óptica y Optometría dedicadas exclusivamente a graduar los distintos defectos visuales.



Desde el siglo XVII se vienen desarrollando instrumentos ópticos cuyo objetivo es obtener una graduación objetiva de cada persona. Ya por aquél entonces el método de elegir gafas según el parecer subjetivo de cada paciente debía haber generado múltiples problemas.

Hoy día, la graduación de un paciente viene determinada por la combinación de la graduación objetiva (realizada con instrumentos como autorefractómetros) y la graduación subjetiva (la típica donde debemos leer las letras que nos presentan). Será el optometrista quien conjugue ambos valores y prescriba la mejor graduación con la que ese paciente podrá desarrollar su vida diaria. Y para ello, además de ambos valores, debe tener en cuenta tanto la binocularidad como la posible dominancia de un ojo respecto al otro. Sin entrar en más detalles creo que se entiende lo que quiero expresar: graduar la vista no son matemáticas, sino un depurado arte de búsqueda de la mejor opción entre las muchas posibles.

Y, sin lugar a dudas, no puede realizarse de forma alegre por el método prueba y error.

2.     Peligro de hiper-corregirse

Nuestro ojo tiene una gran capacidad de adaptación y, por ello, es capaz de soportar múltiples graduaciones diferentes (siempre dentro de unos límites concretos, claro). Pero el problema de auto-graduarse reside en el hecho de que resulta muy fácil hiper-corregirse.

Todos los miopes pensarán ver mejor con algo más de miopía de la que necesitan. E, igualmente, todos los présbitas querrán cuanto más positivo mejor. Esto es algo a lo que todos los optometristas estamos muy habituados.

En el primer caso la hiper-corrección les provocará un exceso de acomodación en cerca que, irremediablemente, derivará en un aumento de su defecto visual y en ciertas molestias cuando desarrolle trabajos en distancias cortas. En el caso de los présbitas, acostumbrarse al efecto “lupa” que genera llevar más graduación de la necesaria supone aumentar más rápido su graduación de lo que la presbicia le exigiría.

En conclusión, este tipo de gafas favorecen una hiper-corrección, de modo que no pueden ser recomendadas como un artículo sanitario viable sin revisión de un profesional de la salud.

3.     La fabricación estandarizada de los lentes impide la personalización necesaria de todas las graduaciones ópticas.

Uno de los puntos clave en todo ajuste y montaje de lentes en una gafa es respetar la distancia interpupilar de los pacientes. Esta distancia es la separación que existe entre nuestros dos ojos, la cual se mide en milímetros y suele rondar los 60 mm.

Las lentes tienen unos centros ópticos libres de todas las aberraciones que posee una lente. Ese centro debe ser colocado en el centro pupilar del paciente, con el objetivo de otorgarle la mejor visión posible. Todo lo que desviemos ese centro óptico de la pupila del ojo estaremos provocando una serie de efectos prismáticos al paciente. Dependiendo de la graduación del paciente y de su sensibilidad podrán ser mejor o peor tolerados. Pero en todos los casos la calidad de la imagen será deficiente y a la larga creará problemas como fatiga ocular.

4.     La mayoría de estas gafas no compensan errores astigmáticos.

Una de las principales dificultades que veo en este tipo de monturas es la imposibilidad de compensar el astigmatismo. La mayoría de personas tienen astigmatismo asociado a su miopía o hipermetropía, y su no compensación generaría diversos problemas, como dolores de cabeza, enrojecimiento de ojos, visión borrosa…

Según comenta el fabricante en su página Web, los últimos modelos “Adlens Focuss” si compensan todo tipo de errores refractivos, pues se realizan según la prescripción optométrica. Por tanto, esta limitación podría estar, en parte, superada, aunque deberíamos ceñirnos a un modelo muy concreto de monturas de toda la colección del fabricante.



Como conclusión final debo indicar que este tipo de gafas tienen una gran potencial y su uso puede estar indicado para múltiples pacientes en un futuro.

Si a la vez que variamos la graduación de los lentes pudiéramos saber cual es realmente la graduación que nos estamos colocando, el sistema sería realmente eficaz.

Pero mientras ignoremos la graduación exacta que nos colocamos delante de nuestros ojos, la solución a nuestro problema visual no será completa. Es más, como expliqué arriba, tenemos la potencialidad para hacernos más daño que beneficio.

No obstante, este tipo de monturas tendrá un público seguro. Todos aquellos que continúan anclados en el siglo XVII y compran gafas en la farmacia (¿?), por el método prueba-error, verán con buenos ojos esta solución. A todos ellos les espero en la óptica cuando a los 50-55 años alcancen el límite de estas gafas (+3.50 Dp.) y necesiten mayores graduaciones.


FUENTE (Información producto e imágenes)

www.adlens.com




23 comentarios:

  1. Interesante artículo. gracias por compartir.

    ResponderEliminar
  2. Gracias, muy claro ha quedado el tema.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. acabo de recibila y no creia mucho en este metodos pero pero si que da buen resultado

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Juan, gracias por aportar tu experiencia. Seguro que con un mayor feedback de vuestra parte podremos tener mayores certezas a la hora de elegir un artículo óptico.

      Yo también tuve la ocasión de tener uno de sus modelos y debo reconocer que mi experiencia, como gafa de lejos, no fue muy óptima debido a las numerosas aberraciones que tienen los lentes. Muy notables cuando las utilizas en movimiento como gafa de lejos.

      Otra cosa es para una persona que lea de cerca de forma estática. En esos casos puede que la experiencia sea mejor. No obstante, y esto es un criterio óptico, la calidad visual de una lente monofocal no es comparable, en aberraciones, a la de estas lentes.

      Dicho lo anterior, lo mismo sucede con las mal llamadas "gafas de farmacia" y existen muchas personas que las utilizan y están contentas con ellas.

      Un saludo

      Eliminar
  4. Se puede corregir la doble imagen?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Luis, no entiendo a qué doble imagen te refieres.

      ¿Se trata de una doble imagen de tu visión o de la cierta borrosidad por las aberraciones que contienen estas lentes?

      En el primer caso las diplopias (ver doble imagen) se suelen corregir con prismas.

      En el segundo, no es posible compensar las aberraciones de estas lentes.

      Un saludo

      Eliminar
    2. Luis la visión doble le he padecido durante 3 años y me operaron por la seguridad en sevilla y no tengo esa pesadilla. Si quieres este es mi teléfono 954942203 te puedo informar sin ningún interés.saludos

      Eliminar
  5. Muchas gracias, Diego, por tu exposición que considero magnífica. Yo siempre tengo a mi óptico preferido.. o más bien preferida, en mi caso. Y no creo bueno ni regular utilizar este tipo de gafa para lejos... miopía, hipermetropía, etc., pero quizá para cerca es otra cuestión... Antes de que me operaran de cataratas, tenía que utilizar, por óptica desde luego, TRES gafas.. UNA para leer en corto, ejempl. una novela en la cama. SEGUNDA, para trabajar en mesa despacho, comer.. etc..., TERCERA para por ejemplo tocar el organo de una iglesia o dirigir un concierto .. en que hace falta más distancia,, Hablamos de 2,5 más o menos.. Además cada ojo diferente... evidentemente no hay más que un OPTICO para hacerlo..
    .. Pero como digo, una vez operado de cataratas (tenía 1,5 y 2 de miopía y 0,7 de astigmatismo que ha quedado) para cerca no me hacen falta... Tengo unas de farmacia de 1,00 o de 1,25 ... solo a veces para leer en iPhone aunque me sigue la pequeña diferencia.. Entonces... esta gafa, sabiendo lo que tengo entre manos, podría ser una solución... Ya te lo contaré porque la he visto en la tele y la voy a probar.. Porque por ejemplo para tocar el piano y el órgano no veo bien con la gafa de 1,00 ni 1,25 ni tampoco del todo sin nada.. aunque es ahora la mejor solución porque el atril está un poco lejano... Pero desde luego CREO QUE NUNCA LA RECOMENDARÍA PARA MIOPIA, ASTIGMATIGMO NI PRESBICIA mayor sólo por ahorrarse un dinero cada año y medio...
    LO QUE PROBÉ EN SU DÍA y LAS DESTROCÉ y NO RECOMIENDO en mis círculos SON LAS PROGRESIVAS. que si bien pueden valer para una persona mayor que no tenga actividades intelectuales salvo el marca, .. jeje... no valían para mí, también mayor (66) pero con mucho coche, bicicleta, kayak, barco y mucha novela de 1000 páginas y muchas partituras, hechas e interpretadas...

    DISCULPAS POR LA LARGURA... pero como músico en ratos libres... ahora total, lo he probado casi todo porque busco la perfección.. No puedo si hay una pequeña diferencia... POR CIERTO... Creo que los optometristas medís mejor que los oftalmólogos.. pero esto es para otro día .. jajaja... Un cordial saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola lector anónimo, gracias por comentar.

      Seguro que cuando las pruebes y comentes qué tal te fueron ayudarás con tu experiencia a que otras personas puedan elegir mejor sobre este producto.

      Yo también pienso que este tipo de gafas pueden tener cierto público en personas con visión estática en cerca que necesitan distintas distancias.

      Respecto a los progresivos tengo que estar en desacuerdo con tu opinión. Hoy en día, a falta de algo mejor, es la única solución para las personas que tienen graduación en lejos y presbicia. Otra cosa es que para ciertas situaciones sea más cómoda una gafa monofocal.

      Yo suelo comparar este asunto con los dispositivos digitales. Para ver una película es mejor una tableta de 10 pulgadas que un móvil de 5 o 7. Y no por ello todo el mundo carga una tableta para todo uso. Igual que tenemos diferentes dispositivos para diferentes necesidades, con las gafas pasa lo mismo. El problema reside en la mentalidad de muchos clientes, que piensan en el progresivo como la solución para usar solo una gafa. Y, en muchos casos, eso no es lo más cómodo.

      Por último, respecto al comentario sobre los optometristas y oftalmólogos es cierto. Nosotros solemos graduar mejor, pero porque ese es nuestro principal trabajo. Ambas profesiones son complementarias y así debe entenderse. En temas refractivos los optometristas. En temas médicos (enfermedades, patologías...) los oftalmólogos.

      Un saludo

      Eliminar
  6. Como profesional de la salud visual, graduada en Óptica y Optometría para ser más concreta, me parece un poco de atraso comprar este tipo de producto. Los profesionales de la salud visual estudiamos y trabajamos para dar un mejor servicio a la población y para resolver problemas visuales en este caso. Me entristece enormemente que la gente se autocorrija sus problemas visuales para ahorrarse un dinero, cosa que no veo mal, pero creo que no es consciente de que en este caso ahorrar dinero significa perder salud visual. Desde la perscpectiva de Optometrista y teniendo varios centros ópticos me parece genial que la gente compre este tipo de artículos porque tarde o temprano vendrá a hacernos una visita ya que la mayoría se hipercorregirá y no verá bien con el tiempo ni con todas las gafas del chino posibles. Este tipo de artículos tampoco contienen ningún tratamiento para el ojo como puede ser antirreflejante, y de esta manera pueden dañar además de su graduación su retina si utilizan este tipo de gafas para móvil, ordenador, televisón... Nada más que añadir, sólo haceros reflexionar y ser consicientes de que esto es castigar a una profesión que sólo tiene la finalidad de cuidar vuestros ojos. Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola compañera, gracias por comentar.

      Creo que la mejor manera de hacer entender a las personas profanas la importancia de un adecuado cuidado de su salud visual es explicando claramente los riesgos que tienen este tipo de productos. No podemos criminalizarlos sin más y esperar que nos crean por nuestra opinión.

      Por ello creí necesario hacer este artículo explicando sus pros (que los tiene) y sus contras (que son mucho más importantes). De esta manera cada persona tiene más argumentos para hacer su elección. No podemos olvidar que al igual que existen personas que utilizan zapatos de plástico (por temas económicos, a pesar de lo perjudiciales que son para los pies), también existen personas incapaces de usar productos de mayor valor económico. Lo que es una locura es tener un móvil (por poner un ejemplo) de 800€ y verlo a través de unas lentes de plástico reciclado de 10€ compradas en un puesto callejero. Y esa "locura" sólo se "cura" con información y educación. Llamando a cada cosa por su nombre y sin caer en engaños alarmantes.

      Entiendo y apoyo tu argumentación, pero indicar que una gafa sin antirreflejo puede dañar tu retina me parece que es un mensaje alarmista y, ante todo, falso. El antirreflejo hace la lente transparente y mejora mucho la visión, minimizando reflejos molestos. Pero proteger la retina no lo hace.
      Luego están filtros o antirreflejos específicos contra la luz azul, los cuales mejoran el comfort visual y, teóricamente, protegen en cierto modo de la muerte celular retiniana que provoca la luz azul. Yo los llevo y soy un defensor de ellos, pero aún es pronto para realizar sentencias definitivas sobre investigaciones abiertas sobre la protección ocular. Y nunca los recomiendo como protectores de retina pues, de ser ciertas las últimas investigaciones, minimizan el daño celular en un 25% respecto a no llevar filtros. Y eso no es protección (tal como se entiende coloquialmente) sino minimización de daños, que es distinto.
      Un saludo

      Eliminar
  7. Hola! Muy bueno el articulo. La verdad es que deberian comercializarse como lentes de emergencia (algunas se llaman asi) ya que para salir del paso pueden servir si perdiste/rompiste etc tus lentes habituales. De cualquier manera tampoco es cierto que usar lentes prescriptas sea garantia de salud ocular como lei por ahi en algun comentario. Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, gracias por comentar.

      Como gafa de emergencia puede servir, pero las aberraciones que poseen estas lentes respecto a una lente graduada de óptica las desaconsejan para largos trabajos o un uso habitual o sustitutorio de unas gafas graduadas con lentes de calidad óptica.

      Siento disentir con tu último comentario pero la única manera de cuidar tu visión es mediante la prescripción de una graduación adecuada por parte de un optometrista.

      Saludos

      Eliminar
    2. Hola! Soy la anonima anterior. Pues a mi, aun con gafas recetadas por profesionales de la salud visual, me ha ido aumentando la miopía por lo cual, y sin animos de ofender, digo que llevar gafas prescriptas tampoco es garantia de salud ocular.

      Eliminar
    3. Hola de nuevo.

      Incurres en un error muy frecuente entre las personas profanas.

      Las gafas no sirven para "curar" ninguna ametropía, sino para compensarlas. Un buen símil es el de una muleta, que ayuda a caminar pero no cura la cojera.

      Llevar unas gafas con tu graduación correspondiente y con un lente de calidad óptica significa cuidar de tus ojos adecuadamente. No llevar la graduación correcta o utilizar lentes de escasa calidad óptica significa descuidar tu salud ocular.

      Y usar de forma habitual lentes de escasa calidad óptica, los cuales tienen aberraciones y efectos prismáticos nocivos, si que pueden perjudicar tu visión tras el paso del tiempo.

      Por tanto, para dejar clara la cuestión, unos lentes ópticos compensan las ametropías (no las corrigen, ni las frenan, ni las eliminan) y dejan al ojo igual que estaba antes de colocar las gafas, con la salvedad de proporcionarle una correcta agudeza visual.

      En cambio, lentes de escasa calidad óptica, además de no proporcionar una nitidez adecuada generan, con el paso del tiempo, numerosos problemas refractivos.

      Espero haberme explicado bien esta vez.

      Saludos

      Eliminar
  8. Te habias explicado bien antes. Me encanta la palabra profana by the way. Saludos. Buena vida

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nunca está demás dejar las cosas claras. Muchas gracias por comentar. Saludos.

      Eliminar
  9. YO TENGO DOS PROBLEMAS UNA PA EL CERCA Y OTRA PA EL LEJOS Y EN LA OPTICA ME VALE UN PATON

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, gracias por comentar.

      No creo que hacerte unas gafas en una óptica sea caro, pues existen precios para todos los públicos. Y teniendo en cuenta el uso diario, a la larga, son de las cosas mas baratas que podemos comprar.

      Comparaste el dinero que gastas en tomar café en tres años? Calcula el gasto y luego me dices que artículo es mas caro.

      Saludos

      Eliminar
  10. Hola,mi pregunta es la siguiente,mi madre de 76 años esta con una depre bestial porque cada vez ve menos por lesiones oculares,en un ojo ni la mitad y el otro lo perdio,no hay cura ni gafas q le ayuden,tiene miedo a caminar ,cocinar...la locura q me dio por pensar,seria si esas gafas le harían ver mas,pues mas de lo peor q esta...se que no son buenas a largo plazo,pero su depresión nos hace a todos sentir mal,no se como consolarla,ni con una chica q le ayude,podrían decirme algo concreto o simplemente esperar a que se quede ciegacdel todo?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, gracias por comentar.
      Tu madre tiene un problema de baja visión y debería tratarla un especialista en la materia.
      Estas gafas no son ninguna solución.
      Si vives en Madrid te aconsejo acercarte a la óptica del profesor Ángel Barañano, quién fue un pionero en España en este tema.
      Saludos

      Eliminar
  11. mucho anonimo para comentar eso me hace dudar de ustedes creo que esto es un fraude y yo lo hare igualmente como anonimo jajaj

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, gracias por comentar.
      A la hora de plantear una duda cada cual tiene la opción de elegir si desea hacerlo como anónimo o con su nick.
      Yo contesto a todos por igual y nunca he pensado que se tratara de personas fraudulentas.
      No obstante, la veracidad o no del artículo debe valorarla, no por los comentarios, sino por la persona que lo escribe: Diego Garrote Valero. Número de colegiado 16854.
      Le aseguro que ni mi opinión ni mis respuestas en este blog son fraudulentas. Luego, cada cual es libre de actuar conforme lo que le parezca su sentido común.
      Saludos

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...